martes, 23 de junio de 2020

El ser humano deberá lidiar hasta el fin de sus días con la paradoja de la libertad. Conforme aumenta el grado de la misma, crece a su vez el lado oscuro de su concepto opuesto. De ahí que el equilibrio de una [la libertad] en la responsabilidad, es la contención de su antítesis totalitaria y sectaria; el atropello y pisoteo del otro a cualquier precio, con la autoría y pretexto del egoísmo individualista y depredador o de las ahogantes multitudes donde fenece la identidad propia.

lunes, 22 de junio de 2020

El sentido de vivir no es averiguado ni brindado por la razón, sino por impulsos ficticios cerebrales. Vanos espejismos que alimentan la fantasía ¿por qué iba, movido por la razón, un escalador a arriesgar su vida ascendiendo una cumbre peligrosa, si analiza la estadística en su contra? No sube allí en términos lógicos para morir, sino para emotivamente vivir. La adrenalina es su fantasía. Si se le arrebatase esta y otra serie de sustancias bioquímicas, se plantearía la idea del suicidio y sin necesidad de salir de su morada. Dicha idea, si se piensa bien, es terriblemente racional. Por fortuna, la vida es en el trasfondo entendida en parámetros no racionales. De lo contrario, hace tiempo que habríamos sucumbido a la angustia de la nada por ausencia de razones.

domingo, 21 de junio de 2020

El solsticio de verano aterrizó, pero yo no registro sensorialmente que estemos en una nueva estación. Cierto que todavía nos hallamos en pleno inicio, empero, guardo remembranza de otros veintiprimeros de junio y donde en algún lugar de mis entrañas, se alzaba una exaltación e incluso cierto nerviosismo infantil, análogo a aquel asaltado la noche previa a una excursión escolar, que mi cerebro archivaba. A día presente, esa ilusión es un arenoso valle.

Años atrás, la adrenalina me embriagaba al pensar en la categoría verano y sus cualidades o atributos indeterminados, nouménicos que no podía de ningún modo yo preveer ni tampoco conocer. Me ofrecían entonces, nada más llegar la "época de sol y playa", una sed de promesas y aventuras pensables, como la libertad que mencionaba Kant en su "Razón Práctica". Ya no sucede tal fenómeno. No. Actualmente, el verano es juzgado por el entendimiento como semántica-significado- intrascendente. 90 días más en el calendario anual y la obligación de localizar las correspondientes dosis de entretenimiento-tiempo de ocio- con objeto de no enfermar ante la repetición de jornadas, homomórficamente, [idéntica forma] insustanciales.

Juicio lógico: La trascendentalidad es una mentira de la imaginación. El sujeto no percibe universalmente y necesariamente los objetos de igual modo, como un servidor no capta el verano con el entusiasmo de 365 en retroceso. El eterno retorno nietzscheano pareciera ser una certeza. Regreso a esta línea temporal, mas ya no soy el mismo ¿o si lo soy? Permanece el recuerdo de un ayer que conecta con el ahora—asociacion de ideas [pasar de una idea a otra] lo denominó Hume, síntesis de apercepción pura la bautizó Kant. La conciencia, el sentido interno del tiempo, las sucesiones. Hay un yo lógico que organiza la diversidad y pese a todo el cambio, sabe que es—, aunque el desplazamiento de las masas de aire, como el río de Heráclito, ha transformado sus aguas.

domingo, 14 de junio de 2020

POEMA

POEMA

Hoy me levanté 
Y por vez primera 
En lagunas atemporales 
No me anegué

Consciente del absurdo  
Sorbo el café 
Dopamina intrusa  
Fórmula C8H11NO2
Bioquímica  
Fugaz felicidad

Abro las páginas de un libro al azar 
Contemplo desde la ventana el desnudo paisaje  
Penetro en las espumosas olas de la realidad  

Me maravillo de la instantánea operación cerebral-corporal  
Partera que alumbra el fantasmal orden 
Nada con significado existe allende la retina y el dato sensorial 

No me volveré a preocupar   
Por la ausencia de sentido en esta obra teatral
Como dijo el sabio cuervo de Poe
¡Nunca más!

jueves, 11 de junio de 2020

Todo aquel que se adentre en la filosofía debe estar dispuesto a colocar una afilada astilla en su cráneo. Es el sufrimiento pagado por el deseo de saber y dialogar con los enigmas e inquietudes del universo humano. Cada acto de preguntarse no hace sino acrecentar la molestia, y la mentada angustia se agiganta, al no localizar las esperadas respuestas a las grandes cuestiones existenciales. Finalmente, uno acepta que el malestar mengua cuando se integra la indeterminación en la vida y se habita con ella. A lo sumo, se despejarán algunas de las piedras comprendiendo que muchos senderos permanecerán siempre ignotos. Y mientras, uno hace lo que medianamente puede: vivir, que ya es bastante.

martes, 9 de junio de 2020

Cuando una impresión se abstrae en forma de idea abstracta, se comete el error de creer que la última precede a la primera recepción. Debido a que automatizamos o normalizamos las emociones y conductas, creemos falazmente que antes de sentir tiene lugar cualquier reflexión, cuando resulta que es del todo imposible pensar algo que nos resulte del todo indiferente, es decir no verse el individuo afectado o sentido por esa idea en cuestión. La cuestión está en que sentimos y en segundos el pensamiento da cuenta a la conciencia del dolor. Ejemplo: Cuando nos fracturamos una articulación y pasan unos breves instantes hasta que el cerebro recibe la sensación del dolor. Ignoraríamos que se ha producido dicha rotura de no ser por el sentir. Ninguna idea sobreviene si purgamos al placer y el dolor de los fundamentos de las acciones y pensamientos humanos. 
El epistemólogo genético, biólogo y psicólogo suizo Jean Piaget rebatió la tesis kantiana de unas categorías a priori preestablecidas sin aprendizaje o experimentación. Piaget aduce y prueba que si bien nacemos con una estructuras previas-llorar, chuparse el dedo y agarrar objetos, el resto de categorías se construyen interactuando con los objetos-sujetos del entorno. Las ideas o respuestas fisiológicas que traemos equipados/incorporados precisan de estímulos y excitaciones. Por supuesto estas van de la concreción a la abstracción, de acuerdo con diferentes etapas o estadios y su configuración de las estructuras mentales para percibir y entender la realidad circundante. Pese a ello, contemporáneamente persiste ese kantismo innatista, especialmente con la incursión de la teoría de la gramática universal chomskiana y la desatención del ambiente en la producción y creación del lenguaje en los niños.

domingo, 7 de junio de 2020

En línea opuesta a esta extraña era de neorromanticismo racionalista [aunque después se contradice y abrazan su antítesis dionisiaca caótica] misantrópico, robótico o amante de las máquinas-computación y su concepción puramente lógica. La emoción y sentimiento, mal que les pese a algunos, están presentes en todas las personas. Lo que varía es la intensidad de los mismos, como en una gradación cromática y sus escalas particulares derivadas. Hay quienes destacan y en su espectro se pronuncian, afectivamente, en gamas más cálidas cercanas a los laveantes y soleados rojos y naranjas, tonos intermedios de oxigenados, asilvestrados y bucólicos verdes. Luego se hallan aquellos más próximos a los templados azules y violetas, lo que no suprime en los últimos su aparato afectivo, sino que se proyecta y percibe de distinta forma su longitud de onda.

Además, en algunos escenarios los cromatismos más fogosos se enfrían y viceversa. Bien es sabido que una persona, generalmente sosegada y con estudiado ojo clínico, puede disponer de un explosivo genio al enojarse o que un individuo, por lo común tímido, silencioso e introvertido, pase en la intimidad del dormitorio o en los momentos de estancia con su pareja, y en función de la confianza, a ser un vehemente y locuaz amante y compañero.

De la misma manera, un sujeto, frecuentemente nervioso e impetuoso, cabe que calme su ánimo cuando pinta un cuadro o toca un instrumento y entre en un estado zen, alcanzando una paz a la vista mayor que la de cualquier monje dedicado durante años al arte de la meditación ¿Y qué decir del conocido o amigo amante del riesgo y la aventura, pero que casi siempre se echa atrás ante alguna oferta o nueva empresa, a tenor de fobias y conflictos no resueltos en ese plano—inseguro en ese terreno—? Todo está en función de las demandas y tranquilidad o forzamiento de las respuestas ambientales.

Dicho de otro modo, nadie es absolutamente una prendida llama, una fresca hoja de hierba, un diamantado poliedro de hielo azulado y un inconsolable jardín seco. Somos afectivamente una interfaz; un policromado canal en movimiento de tintas amalgamadas.