lunes, 6 de noviembre de 2017

CRÍTICA DE LA PELÍCULA CASABLANCA (1942)

CRÍTICA DE LA PELÍCULA CASABLANCA (1942)

¡¡¡Qué maravilla de película es "Casablanca"!!! Y pensar que no la había visto hasta entonces... Un claro ejemplo de que se pueden elaborar películas del género romántico, sin caer en la sensiblería y el artificial empalague del Hollywood actual. 

Nos hallamos ante un filme de los de verdad, con brillantes interpretaciones, un guión perfectamente hilado y nada predecible. En él abundan los diálogos ingeniosos, trabajados, profundos y sinceros. 

¿quién me iba a decir a mí que la cinta expone nada menos que un relato nihilista y existencialista: pérdida de sentido, un futuro desdibujado, soledad y nostalgia sin parangón?  

A esta atmósfera de incertidumbre y desesperación, constribuye el que la película fuese rodada (por la época) en blanco y negr o. Tal vez se debería retornar a este tipo de cine, sin tanto efectismo visual con rimbombantes colores. 

Casablanca (Marruecos) representa una tierra baldía, que ofrece al espectador un pase gratis a sufrir en sus carnes la censura y persecución políticas, camufladas bajo un ambiente músical y de aparente diversión. Los personajes se valdrán de todo tipo de recursos para escapar de esta prisión geográfica. 

El refugio, único oasis en medio de la desértica angustia, ocasionada por la situación del silenciamiento de la libertad y el drama del conflicto bélico, lo marca el local regentado por el protagonista Rick, al que los invitados acuden  para evadirse de la horrible realidad de su tiempo.  

Un mundo devastado por la guerra. Esperanzas,  motivaciones, sueños hechos jirones y en el epicentro de la trama un viejo romance imposible, amenizado con la melancólica banda sonora, interpretada al piano con esa célebre petición: "¡¡¡Play it again Sam!!!" (tócala de nuevo Sam). 

Resuena en nuestra memoria el eco de las palabras de Rick, ante un inolvidable adiós que no quiero desgranar: "siempre nos quedará París". Yo señalo que "pase lo que pase, siempre tendremos Casablanca". Posiblemente, en el fondo, o no tanto, sea un romántico. 

J.B.B

POEMA Noviembre

POEMA

Noviembre, mes melancólico, preludio del renacimiento de 12 días más, cuenta atrás hacia la hora final.

Época de románticas tormentas, conciertos naturales, sinfonía de fractales celestiales

La venida del frío, lejos de enturbiar el júbilo, reaviva las quebradas energías tras un verano fatigoso.

Noviembre, mes pacífico, meditabundo y silencioso.

A los poetas inspira el cantar de las azabaches golondrinas en las efímeras tardes, surcando cielos cenizos, contemplando su plumaje lustroso.

Admiran el alto caudal de los ríos vidriosos, el frescor que empapa el aire y las alfombras de hojarasca, teñidas de múltiples colores. Huéspedes de sentimientos grandiosos.

Todo ello bajo el manto del otoño, húmeda y dulce estación de ánimo armonioso.

J.B.B

domingo, 5 de noviembre de 2017

El solitario pantano

En las mugrientas aguas de un cenagal dormito, desde que raya el alba hasta el atardecer funesto. A veces, alzo la cabeza y tomo una ración del pútrido aire envolvente, que mis hastiados pulmones inhalan con esfuerzo, vomitando esputos, bilis y sanguijuelas reinantes en las roídas entrañas. 

De mis desgastadas y enmohecidas fauces brotan palabras sucias, sombrías, atragantadas tras una larga estancia de claustrofóbico encierro. Una vez echado un vistazo al sinsabor de la superficie, retorno a la espesa oscuridad del fango, hogar de liendres, caimanes, alimañas y gusanos. Aquí anidamos los poetas malditos, incomprendidos y malsanos. 

J.B.B 

Amor: Droga básica

El amor es un potente alucinógeno. Ácido lisérgico inyectado en la química cerebral, sin el cuál más nos valdría yacer bajo tierra, o que nuestra endeble carne muerta fuese consumida por las brasas. Amor: Antídoto contra la angustia existencial, aunque frágil e impredecible éste, como la propia vida.

J.B.B

sábado, 4 de noviembre de 2017

Pese a que el público no se lo imagina, el escritor comete muchos más abortos que partos. En mi caso, si es que acaso puedo llamarme a mismo escritor, en relación al último, llevo a cabo alumbramientos de ideas, que tras expulsarlas aborrezco sin parangón.

Desprecio a mi obra. Repudio a los bebés, cuyo líquido amniótico y restos de placenta aún caliente, resguardada en la casi total ignota recámara de la conciencia, salpican la superficie digital. Su llanto no me enternece. Después de dar a luz, me olvido por completo del ser que nace, y me concentro en fecundar con la masa gris superviviente, a tenor del deterioro psíquico diario, nuevos elementos forjadores de vida.

Soy un psicópata de las letras y amasijo de cavilaciones compuestas. No siento empatía, apego por el material creado. Éste me es ajeno, porque yo mismo lo soy de mí. Más bien, mi auto concepción apunta a una imperfecta y enfermiza criatura, arrojada a una confusa existencia, y paridora  de impredecibles mundos. A veces distópicos, monstruosos, espantosos, aberrantes, y en efímeras ocasiones, envueltos de una misteriosa belleza, en la que jamás me veré reflejado.

Anhelos extinguidos raudamente. Esperanzas de una mejor condición que la recibida por el híbrido entre naturaleza y cultura. Así es este solitario jorobado, poético campanero de un Notre Dame lejano y maldito. Un escritorzuelo en ciernes, que día a día se afana literariamente en modificar el error que el mismo constituye.

J.B.B

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿ES EL PENSAMIENTO CRÍTICO UNA ACTITUD REAL?

¿ES EL¿ES EL PENSAMIENTO CRÍTICO UNA ACTITUD REAL?

En primer lugar, se escucha que el denominado como "pensamiento crítico", especialmente en el ámbito filosófico, requiere de objetividad, y hasta neutralidad. Es decir, esforzarse el sujeto por juzgar desde fuera de las creencias personales, sin involucrarse a favor o en contra de algo por afinidad de sentimientos (una tarea tremendamente difícil por cierto).

Éste incluye la compleja, a la par que necesaria tarea de revisar los propios planteamientos (autocrítica), junto a la observación de las cosas desde distintos ángulos, contrastando la información recibida, y la ampliación de la perspectiva que se alberga de un tema X.

El propósito de esta actitud analítica y evaluativa debería (que por desgracia no suele darse) consistir en expresar argumentos coherentes, bien fundamentados y dejando vías abiertas, no rotundos éstos cual dogma.

No obstante, siendo fieles a la reivindicación de este tipo de razonamiento, prestando atención a los contra argumentos y buscar la apertura. Con base en la duda, habría que preguntarse si el mismo es realmente posible, o por el contrario hablamos de un ideal.

En otras palabras, podria conllevar una suerte de estado contrafáctico- hipotético, supuesto, en el cual se apoya una clase de racionalidad (paradigma, modelo de sujeto e imagen del mundo), que en cierto modo intenta descontaminarse del aparato afectivo (contradicciones, disonancias- conflictos con los valores y convicciones de cada quién, incoherencias, condicionantes del contexto a la hora de tomar una decisión y actuar) respecto del sistema de creencias en los individuos.

Finalmente, lanzo el siguiente interrogante:

-¿Piensan ustedes que el pensamiento crítico se basa en una guía en la forma de proceder dentro del ámbito de la reflexión, o cabe que dicha actitud se materialice en la realidad?

J.B.B

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Si matas a tus demonios, enterrarás a los ángeles en el camino. Resulta imposible distinguirlos, separarlos por completo. No cometamos un "genocidio moral".

Hay que aprender a convivir con ellos, a menos que recurras a actos suicidas, donde finalmente no tendrás que sufrir más al decidir a cuántos salvas y condenas.

Al tratar de destruir algo estimado como malo, cabe que también pongas fin a lo mejor de tí, que se halla unido a lo aborrecido por un cordón, invisible éste para la conciencia del individuo.

J.B.B