Me gustaría comenzar mencionando el alto grado de frecuencia con que se confunde a la Poesía con la Filosofía. Nos topamos con hileras de poetas/poetisas y escritor@s que por el hecho de escribir ya piensan, sostienen que están haciendo Filosofía, alegando que en los versos y frases escritas habitan lenguajes ocultos y misteriosos, meta-lenguajes que trascienden cualquier explicación o comprensión. Queriendo así sustituir completamente a la Filosofía, transformándola en poesía y Filología. En mi opinión que no tiene porque ser compartida, la <<poetización de la Filosofía>> como ha sido el deseo de much@s, supone la "interpretación por la interpretación", la distancia completa de lo físico, observado, explicado, comprendido, descrito y entendido. Es decir, que el efecto es la ausencia de la claridad en las ideas expuestas y defendidas por l@s autor@s estidiad@s. Esto desencadena una perdida total de sentido para la Filosofía si no se cuenta con argumentos que prueben, describan hechos sobre el mundo, demostraciones de algún tipo en las palabras emitidas por l@s filósof@s, comparándolas con otras dentro de un diálogo, mediante una comunicación entre el receptor del escrito y l@ filósof@ emisor, o bien entre una o varias personas que se adentran en el pensamiento de X autor, cuyas frases y enunciados den pie para reflexionar tanto a estudiantes como profesor@s, a partir de los comentados argumentos y su construcción, fortalezas y debilidades que se observen en ellos, para contribuir conjuntamente los sujetos participantes a la mejora del mundo, de los diferentes aspectos, revoluciones, hitos (políticos, económicos, científicos, éticos, históricos, artísticos, educativos) de la realidad.
A mi parecer, otro factor importante para facilitar la tarea de comprensión de cualquier discurso filosófico es ubicar al autor@ en el marco histórico de su época, analizando las circunstancias y sucesos que envolvieron a es@ autor, a la par que mencionar la disciplina o disciplinas en la que está llevando a cabo su investigación l@ autor@ estudiada. Aquí se vuelve a mencionar la importancia de no perder de vista la realidad, los hechos, el contexto, la rama de estudio para abordar los problemas filosóficos. Un último apéndice o punto recaería en la variedad de autor@s cuando se ahonde en el pensamiento filosófico, presentando diversidad, con un número de filósof@s suficiente, el cual posibilite la comparación, crítica, réplica de un@s frente a otr@s, amplia visión en l@s estudiantes de autores así como del campo de análisis y estudio filosófico al que pertenecen, ya sea en ética, política, epistemología, hermenéutica...Del mismo modo, resulta pertinente la recuperación de figuras femeninas en la historia y saber filosófico buscando la igualdad. En el caso de no hallarse fuentes referidas a la antigüedad que versen sobre mujeres filósofas, sí estudiar las que se tenga constancia, su gran labor y aporte para el pensamiento.
lunes, 3 de marzo de 2014
Defensa de Modernidad y la Ilustración
Si alguno de ustedes entiende algo de lo que dice Martin Heidegger sin que alguien les introduzca en su pensamiento que me llame. Para mi es la oscuridad absoluta, además de erigirse como el filósofo del S. XX restando importancia o eclipsando a filósofos que realizaron contribuciones más importantes, no mera metafísica que impide acción en el pensamiento, no ayuda a la claridad. Que cualquiera que comience a leer <<Ser y tiempo>>, y que no tenga idea de quien es Heidegger sienta deseos de no volver a leer en su vida.
Pues a mi no me gusta. No se que contribución le ven ustedes. Vale que reivindicó el papel del sujeto, la sensibilidad, las emociones, la belleza del lenguaje, el arte ¿Y? Filósofos como Spinoza y Hume también hablaron de emociones, de la importancia de los sentimientos y los afectos, no solo se atendía a la fría razón como se acusa a la Modernidad sino resaltar lo que interesa. Véase el Tratado de la naturaleza humana de Hume o la ética de Spinoza por ejemplo. Hoy día siguen contribuyendo ambos autores. He aquí un extracto de Hume que refuerza el argumento de defensa de las emociones
<<Los fines últimos de las acciones humanas no dependen de la razón sino del sentimiento. Muchas cosas son deseadas porque sirven para conseguir otras, pero tienen que existir algunas que sean deseables por sí mismas (no todo lo que se quiere se quiere por otra cosa). La razón es incapaz de dar fines finales: nos muestra los medios que podemos utilizar para alcanzar nuestros fines, pero no establece que algo sea fin final. Algo se convierte en fin final cuando despierta en nosotros un sentimiento de agrado. Lo que se desea por sí no lo dicta la razón sino el sentimiento y el afecto humano, el placer y el dolor. Dado que la virtud se quiere por sí misma tiene que ocurrir que se quiera porque despierta en nosotros un sentimiento. Y es precisamente ese sentimiento, y no la razón, el que provoca que la queramos por sí misma>>
¿Por qué se afirma entonces el olvido de los sentimientos en la ilustración? ¿Se entendió mal a lo que se refería Hume?
No se especificó que genera placer y es virtuoso de por sí. De haberse seguido profundizando en el asunto, se podrían haber evitado genocidios, matanzas. Sin embargo, el segundo imperativo de Humanidad de Kant habla de ver a los demás como fines y nunca como medios. Así queda expuesto en su obra <<Fundamentación de la metafísica de las costumbres>>:
«Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio».
¿Entonces las torturas y horribles matanzas nazis en quien se basaban?
En los preceptos/ principios modernos ilustrados kantianos no, porque a no ser que se ignorase este principio de Humanidad de su ética, que guarda en él la solidaridad, el individuo no podría evitar reconocer al otro como fin en sí mismo para lograr algo y no como herramienta o instrumento, reconociéndoles su dignidad. Teniendo en cuenta esto, la racionalidad instrumental de fines y medios, manteniendo que "el fin justifica los medios" obvia por completo un principio básico de la modernidad como el de justicia universal unido al principio de humanidad, que considero es de una importancia radical especialmente respecto a la aplicación de los Derechos Humanos. La conclusión es que sólo se cogió lo que interesaba para justificar el horror sus actos, que carecen de cualquier tipo de justificación, utilizaron el rigorismo kantiano que consideraba que había que dejar fuera toda emoción
Pero.. ¿Qué paso con el imperativo de humanidad?
No obstante, hay muchas contradicciones en torno a la crítica de la Modernidad. Si estaba recogida una máxima de respeto y no se cumplió, la culpa es de los nazis, no de la modernidad o ilustración. No se puede condenar a toda una época por un espantoso hecho que encima no era aprobado ni consentido por la propia ética kantiana.
También se anula la suma de potencias que planteaba otro filósofo moderno como Spinoza, sentir alegría al actuar bien con el otro, utilizar la razón para ser consciente de lo que queremos alcanzar sin dañar a l@s demás. Justo lo opuesto que hicieron los asesinos y genocidas nazis La modernidad no es culpable del nazismo, sino que el nazismo es el único culpable del nazismo.
Además ¿Acaso alguien va a algun museo y se queda pensando en que el Ser le habla en un cuadro o que escucha su llamada en la música? Romanticismo posmoderno, pasivo, conformista, individualista, relativista, dualista, místico. Si todo depende del sujeto como se afirma ¿Acaso el sujeto se eleva al grado de un ser superior?
Pues a mi no me gusta. No se que contribución le ven ustedes. Vale que reivindicó el papel del sujeto, la sensibilidad, las emociones, la belleza del lenguaje, el arte ¿Y? Filósofos como Spinoza y Hume también hablaron de emociones, de la importancia de los sentimientos y los afectos, no solo se atendía a la fría razón como se acusa a la Modernidad sino resaltar lo que interesa. Véase el Tratado de la naturaleza humana de Hume o la ética de Spinoza por ejemplo. Hoy día siguen contribuyendo ambos autores. He aquí un extracto de Hume que refuerza el argumento de defensa de las emociones
<<Los fines últimos de las acciones humanas no dependen de la razón sino del sentimiento. Muchas cosas son deseadas porque sirven para conseguir otras, pero tienen que existir algunas que sean deseables por sí mismas (no todo lo que se quiere se quiere por otra cosa). La razón es incapaz de dar fines finales: nos muestra los medios que podemos utilizar para alcanzar nuestros fines, pero no establece que algo sea fin final. Algo se convierte en fin final cuando despierta en nosotros un sentimiento de agrado. Lo que se desea por sí no lo dicta la razón sino el sentimiento y el afecto humano, el placer y el dolor. Dado que la virtud se quiere por sí misma tiene que ocurrir que se quiera porque despierta en nosotros un sentimiento. Y es precisamente ese sentimiento, y no la razón, el que provoca que la queramos por sí misma>>
¿Por qué se afirma entonces el olvido de los sentimientos en la ilustración? ¿Se entendió mal a lo que se refería Hume?
No se especificó que genera placer y es virtuoso de por sí. De haberse seguido profundizando en el asunto, se podrían haber evitado genocidios, matanzas. Sin embargo, el segundo imperativo de Humanidad de Kant habla de ver a los demás como fines y nunca como medios. Así queda expuesto en su obra <<Fundamentación de la metafísica de las costumbres>>:
«Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio».
¿Entonces las torturas y horribles matanzas nazis en quien se basaban?
En los preceptos/ principios modernos ilustrados kantianos no, porque a no ser que se ignorase este principio de Humanidad de su ética, que guarda en él la solidaridad, el individuo no podría evitar reconocer al otro como fin en sí mismo para lograr algo y no como herramienta o instrumento, reconociéndoles su dignidad. Teniendo en cuenta esto, la racionalidad instrumental de fines y medios, manteniendo que "el fin justifica los medios" obvia por completo un principio básico de la modernidad como el de justicia universal unido al principio de humanidad, que considero es de una importancia radical especialmente respecto a la aplicación de los Derechos Humanos. La conclusión es que sólo se cogió lo que interesaba para justificar el horror sus actos, que carecen de cualquier tipo de justificación, utilizaron el rigorismo kantiano que consideraba que había que dejar fuera toda emoción
Pero.. ¿Qué paso con el imperativo de humanidad?
No obstante, hay muchas contradicciones en torno a la crítica de la Modernidad. Si estaba recogida una máxima de respeto y no se cumplió, la culpa es de los nazis, no de la modernidad o ilustración. No se puede condenar a toda una época por un espantoso hecho que encima no era aprobado ni consentido por la propia ética kantiana.
También se anula la suma de potencias que planteaba otro filósofo moderno como Spinoza, sentir alegría al actuar bien con el otro, utilizar la razón para ser consciente de lo que queremos alcanzar sin dañar a l@s demás. Justo lo opuesto que hicieron los asesinos y genocidas nazis La modernidad no es culpable del nazismo, sino que el nazismo es el único culpable del nazismo.
Además ¿Acaso alguien va a algun museo y se queda pensando en que el Ser le habla en un cuadro o que escucha su llamada en la música? Romanticismo posmoderno, pasivo, conformista, individualista, relativista, dualista, místico. Si todo depende del sujeto como se afirma ¿Acaso el sujeto se eleva al grado de un ser superior?
domingo, 2 de marzo de 2014
Primeras reflexiones sobre principios filosóficos naturalistas en pedagogía
Hay que tener en cuenta que esta cita recogida de Voltaire es del S. XVIII. Pero es interesante observar como en ella se menciona que somos producto de la naturaleza, aun cuando Darwin no había formulado la teoría de la evolución
“Cuando la naturaleza formó nuestra especie, nos dio unos cuantos instintos, el amor propio para nuestra conservación, la benevolencia para la conservación de los otros, el amor que es común con todas las demás especies y el don inexplicable de combinar mas ideas que todos los demás animales juntos; después de habernos dado así nuestro lote, nos dijo: ahora, arreglaros como podáis.”
Voltaire, filósofo e historiador ilustrado del siglo XVIII.
Alguien puede negar esos instintos que señala Voltaire? Pero el bien y el mal como cualidades no se encuentran en la naturaleza ¡Que curioso! ¿No?
Entonces es que con la educación y el aprendizaje de adecuadas costumbres morales, referidas estas al carácter, e intelectuales-emocionales en cuanto al cultivo de la razón y sentimientos. En base a estas virtudes tales instintos pueden potenciarse, desarrollarse y corregirse (siempre sin violencia, humillación, respetando la dignidad de las personas y fomentando la actitud crítica en el proceso educativo) los inadecuados como el odio, la destrucción, dominio, ambición...
“Cuando la naturaleza formó nuestra especie, nos dio unos cuantos instintos, el amor propio para nuestra conservación, la benevolencia para la conservación de los otros, el amor que es común con todas las demás especies y el don inexplicable de combinar mas ideas que todos los demás animales juntos; después de habernos dado así nuestro lote, nos dijo: ahora, arreglaros como podáis.”
Voltaire, filósofo e historiador ilustrado del siglo XVIII.
Alguien puede negar esos instintos que señala Voltaire? Pero el bien y el mal como cualidades no se encuentran en la naturaleza ¡Que curioso! ¿No?
Entonces es que con la educación y el aprendizaje de adecuadas costumbres morales, referidas estas al carácter, e intelectuales-emocionales en cuanto al cultivo de la razón y sentimientos. En base a estas virtudes tales instintos pueden potenciarse, desarrollarse y corregirse (siempre sin violencia, humillación, respetando la dignidad de las personas y fomentando la actitud crítica en el proceso educativo) los inadecuados como el odio, la destrucción, dominio, ambición...
viernes, 21 de febrero de 2014
La humanidad naturalizada o naturalización humana : Un primer paso para la naturalización de la epistemología, colaboración de la Filosofía con la Ciencia
Yo concibo la Filosofía como un estudio general y reflexión del mundo natural, porque el ser humano es natural también. Estamos en la naturaleza. No comprendo la constante y arrogante distinción que queremos realizar los seres humanos con el resto de especies, cuando formamos un continuo natural con ellas.
Hay una tendencia a consideramos superiores a la naturaleza y sus seres vivos, como si esto justificase las acciones que realicemos, tal que si creáramos los conceptos y las cosas igual que dioses, y moldeásemos, inventásemos, construyésemos la realidad a nuestra voluntad. En mi opinión es un fallo esa posición. Yo hablaría de una "humanidad naturalizada" o "naturalización humana", por la propia naturaleza humana que nos caracteriza. El ser humano es producto de la evolución natural, luego es natural también. La cultura es una continuación de la naturaleza, esta, la naturaleza nunca desaparece, así lo demuestran los rasgos, instintos, reflejos y afectos compartidos con el resto de animales.
El propio lenguaje es fruto de la evolución, no habría sido posible si el ser humano no hubiese pasado de austrolopithecus a homo sapiens. El uso de la razón, la capacidad de decidir, reflexionar es otro atributo o cualidad que nos ha dejado el proceso evolutivo. Los aspectos pre-lingüisticos, los anteriores a cualquier lenguaje que poseemos cuando somos bebés son los mismos que los que utilizan los delfines, gorilas y otros animales. Y es que reaccionamos igual, precisamos de cariño, seguridad, dependencia, de la misma manera que los otros animales no humanos
¿Cómo podemos negar con tanta facilidad todo eso, separando al mundo cultural y social del natural? Hay elementos innatos, que llevamos con nosotros desde que nacemos, y que responden a un aspecto hereditario inserto en la evolución que nos ha convertido en ese homo sapiens. Es cierto que hay cosas que aprendemos por efecto de la cultura. Pero restar importancia a lo natural que lo precede es ignorar nuestro propio orígen. No hemos salido de la nada, no venimos al mundo como una hoja en blanco.
Desde que nacemos existen unas estructuras biológicas y psicológicas, presentandose unas capacidades previas en los bebés como decía el epistemólogo genético suizo Jean Piaget, que se van construyendo, ampliando conforme el entorno va ofreciendonos desafíos y problemas, interactúando con los objetos de dicho medio, lo que permite asimilar nuevas experiencias y acomodar, reajustar, añadir las anteriores. Así se aumentan nuestros esquemas, márgenes, el conocimiento del mundo a lo largo de diferentes etapas o estadios evolutivos.
Pero observo que hemos obviado esas estructuras o bases biológicas, luego evolutivas que nos vienen dadas. En su lugar hemos otorgado un extremo valor a los aspectos sociales y culturales, lo cual es significativo y relevante no digo que no, hay una clara influencia del ambiente que nos rodea. No obstante, nuestra génesis u orígen natural no puede verse arrancada, olvidada en el proceso epistemológico. Es decir, respecto a cualquier explicación que llevemos a cabo sobre el conocimiento debería aparecer esta base o estructura descriptiva y explicativa natural común, en la línea quineana del naturalismo ontológico y epistemológico, adquiriendo conciencia de que somos seres naturales, y de que precisamos del conocimiento científico para la labor filosófica, cooperando Ciencia y Filosofía, alcanzando hallazgos, investigaciones, explicaciones que puedan observarse, comprenderse, yendo a lo que hay, no a lo que podría darse de manera especulativa, sin evidencias. Así ha actuado la epistemología tradicional frente a nuestra propuesta naturalista empezada por Quine, aunque sin reemplazo de la rama filosófica por una ciencia natural como la psicología. Aunque sí cabe la naturalización de la filosofía, con la <<cientificidad>> presente en la labor filosófica, derivando en campos como la filosofía de la mente, neurociencia, bioética...
Como en otras ocasiones he comentado, se propone un conocimiento sin dogmas, no normativo, sino descriptivo y explicativo, con la prudente probabilidad como única garantía de certeza, para evitar caer en el problema de la inducción tratado por Hume, y que suscribo al pensamiento naturalista.
Hay una tendencia a consideramos superiores a la naturaleza y sus seres vivos, como si esto justificase las acciones que realicemos, tal que si creáramos los conceptos y las cosas igual que dioses, y moldeásemos, inventásemos, construyésemos la realidad a nuestra voluntad. En mi opinión es un fallo esa posición. Yo hablaría de una "humanidad naturalizada" o "naturalización humana", por la propia naturaleza humana que nos caracteriza. El ser humano es producto de la evolución natural, luego es natural también. La cultura es una continuación de la naturaleza, esta, la naturaleza nunca desaparece, así lo demuestran los rasgos, instintos, reflejos y afectos compartidos con el resto de animales.
El propio lenguaje es fruto de la evolución, no habría sido posible si el ser humano no hubiese pasado de austrolopithecus a homo sapiens. El uso de la razón, la capacidad de decidir, reflexionar es otro atributo o cualidad que nos ha dejado el proceso evolutivo. Los aspectos pre-lingüisticos, los anteriores a cualquier lenguaje que poseemos cuando somos bebés son los mismos que los que utilizan los delfines, gorilas y otros animales. Y es que reaccionamos igual, precisamos de cariño, seguridad, dependencia, de la misma manera que los otros animales no humanos
¿Cómo podemos negar con tanta facilidad todo eso, separando al mundo cultural y social del natural? Hay elementos innatos, que llevamos con nosotros desde que nacemos, y que responden a un aspecto hereditario inserto en la evolución que nos ha convertido en ese homo sapiens. Es cierto que hay cosas que aprendemos por efecto de la cultura. Pero restar importancia a lo natural que lo precede es ignorar nuestro propio orígen. No hemos salido de la nada, no venimos al mundo como una hoja en blanco.
Desde que nacemos existen unas estructuras biológicas y psicológicas, presentandose unas capacidades previas en los bebés como decía el epistemólogo genético suizo Jean Piaget, que se van construyendo, ampliando conforme el entorno va ofreciendonos desafíos y problemas, interactúando con los objetos de dicho medio, lo que permite asimilar nuevas experiencias y acomodar, reajustar, añadir las anteriores. Así se aumentan nuestros esquemas, márgenes, el conocimiento del mundo a lo largo de diferentes etapas o estadios evolutivos.
Pero observo que hemos obviado esas estructuras o bases biológicas, luego evolutivas que nos vienen dadas. En su lugar hemos otorgado un extremo valor a los aspectos sociales y culturales, lo cual es significativo y relevante no digo que no, hay una clara influencia del ambiente que nos rodea. No obstante, nuestra génesis u orígen natural no puede verse arrancada, olvidada en el proceso epistemológico. Es decir, respecto a cualquier explicación que llevemos a cabo sobre el conocimiento debería aparecer esta base o estructura descriptiva y explicativa natural común, en la línea quineana del naturalismo ontológico y epistemológico, adquiriendo conciencia de que somos seres naturales, y de que precisamos del conocimiento científico para la labor filosófica, cooperando Ciencia y Filosofía, alcanzando hallazgos, investigaciones, explicaciones que puedan observarse, comprenderse, yendo a lo que hay, no a lo que podría darse de manera especulativa, sin evidencias. Así ha actuado la epistemología tradicional frente a nuestra propuesta naturalista empezada por Quine, aunque sin reemplazo de la rama filosófica por una ciencia natural como la psicología. Aunque sí cabe la naturalización de la filosofía, con la <<cientificidad>> presente en la labor filosófica, derivando en campos como la filosofía de la mente, neurociencia, bioética...
Como en otras ocasiones he comentado, se propone un conocimiento sin dogmas, no normativo, sino descriptivo y explicativo, con la prudente probabilidad como única garantía de certeza, para evitar caer en el problema de la inducción tratado por Hume, y que suscribo al pensamiento naturalista.
martes, 11 de febrero de 2014
¿Por qué el anticientificismo? El cientificismo es necesario
Personalmente, creo que si mantenemos una postura anti-cientificista posmoderna, negando, criticando y desprestigiando constantemente a la Ciencia, con la pretensión de prescindir de ella, y sólo defendemos al Arte, la literatura, poesía como único conocimiento ¿No constituye eso un serio parón epistemológico? ¿Es que acaso el arte tiene algún cimiento o argumento sólido, que no representen meras interpretaciones, relativismos, opiniones sin ningún grado de fundamentación y coherencia conjuntas, fundherentismo, con aproximaciones adecuadas de la realidad gracias a la ciencia.
¿Cómo podríamos haber progresado sin la aparición de la Ciencia? Repito lo que ya comenté una vez. La ciencia no es buena ni mala. Es el uso que le demos al objeto lo que determinan sus acciones. Es un hecho evidente que necesitamos de la Ciencia para la vida diaria; cuando vamos al médico, cogemos el coche, encendemos una luz, conectamos algún electrodoméstico, usamos el ordenador...
¿Podría haber habido evolución, revolución alguna sin esa Ciencia? Me parece qué no. Desde el instante en que apareció el fuego, cuando surgieron las herramientas, instrumentos, estudios sobre los elementos de naturaleza (physis). Esa "primera ciencia" ha permitido avanzar y desarrollarnos, conocer nuestra anatomía, la velocidad y movimiento de los cuerpos físicos, descubrir otros planetas, observar que formamos parte de un universo... Sí eso no es relevante, entonces no se bien qué cosa lo es. Que se han cometido errores, es cierto, pero como cualquier otra disciplina del conocimiento, éste no es perfecto ni seguro. Las teorías e hipótesis pueden equivocarse, luego se debería permitir rectificar, expresarse, concedérsele valor a las investigaciones científicas, tomar en consideración las conclusiones a las que lleguen. No aislemos y condenemos a muerte al conocimiento científico y todas sus grandes aportaciones.
¿Cómo podríamos haber progresado sin la aparición de la Ciencia? Repito lo que ya comenté una vez. La ciencia no es buena ni mala. Es el uso que le demos al objeto lo que determinan sus acciones. Es un hecho evidente que necesitamos de la Ciencia para la vida diaria; cuando vamos al médico, cogemos el coche, encendemos una luz, conectamos algún electrodoméstico, usamos el ordenador...
¿Podría haber habido evolución, revolución alguna sin esa Ciencia? Me parece qué no. Desde el instante en que apareció el fuego, cuando surgieron las herramientas, instrumentos, estudios sobre los elementos de naturaleza (physis). Esa "primera ciencia" ha permitido avanzar y desarrollarnos, conocer nuestra anatomía, la velocidad y movimiento de los cuerpos físicos, descubrir otros planetas, observar que formamos parte de un universo... Sí eso no es relevante, entonces no se bien qué cosa lo es. Que se han cometido errores, es cierto, pero como cualquier otra disciplina del conocimiento, éste no es perfecto ni seguro. Las teorías e hipótesis pueden equivocarse, luego se debería permitir rectificar, expresarse, concedérsele valor a las investigaciones científicas, tomar en consideración las conclusiones a las que lleguen. No aislemos y condenemos a muerte al conocimiento científico y todas sus grandes aportaciones.
lunes, 3 de febrero de 2014
Sobre la razón como propiedad natural: Spinoza, Aristóteles
¿Qué es la razón?
En mi opinión, que no tiene porque ser compartida. Siguiendo a los filósofos Aristóteles y Spinoza. La razón es la facultad de repasar una y otra vez los medios de los que disponemos para alcanzar bienes, fines, alternativas, estudiarlas, compararlas, encontrar nuevas posibilidades, decidir unos frente a otros, aquellos que beneficien no solo al individuo, sino al conjunto, con un querer no solo beneficioso para un@, sino bueno para tod@s. Es decir, utilizar bien, adecuadamente ese pensamiento. El pensamiento es algo natural en la especie animal humana, por la extensión material que posee cualquier cuerpo físico unida al pensamiento en el modo humano. Aunque mantengo abierta la posibilidad de que otras especies animales posean conciencia y pensamiento, con prudencia natural, que trae consigo del mismo modo que ocurre con los humanos, la búsqueda de bienes, y de medios para lograrlos.
Es algo demostrado ya el que poseen inteligencia muchas especies animales no humanas. Sin embargo, aun no se ha estudiado en profundidad para poder hablar bien del tema, quedando pendiente este asunto. Aunque yo me situó en favor de esta investigación que pruebe aún más la potencialidad de dichos animales como subraya Alasdair MacIntyre. Es gracias al lado animal, el aspecto pre-lingüístico que poseemos, con sus instintos, y estímulos, respuestas, reacción, interacción que compartimos con los demás animales, el que podamos luego adquirir la capacidad de un lenguaje que nos permita deliberar en conjunto, buscar otras razones diferentes, que resulten buenas para desarrollarnos como una especie más. Incluso las interacciones están patentes en los miembros de especies no humanas, encontrándose la sociabilidad, necesitadas unas de otras y solidaridad entre ellas ¿Por qué iba el ser humano a no poseer tales cualidades también?
Si bien observamos en los seres humanos inclinaciones hacia pasiones negativas tales como ambición, egoísmo, luchar por el poder, la ley del más fuerte, riquezas, devorándose entre ellos como sostenía el filósofo británico Thomas Hobbes en su obra "Leviathan". Entonces, cabe preguntarse en base a la propia razón ¿Por qué no hallar otras razones naturales que sean positivas para nuestro futuro, mediante pasiones positivas: alegría, amor, amistad, solidaridad...
Por tanto desde esa identidad física animal afectiva que nunca abandonamos, la razón no es solamente algo mental, propia del mundo abstracto de las ideas separadas del mundo sensible, el de los sentidos, como pensaba Platón. Ésta (la razón) es una continuidad de lo natural, los atributos naturales que permanecen, luego está inclusiva en ella también la característica biológica "animal" que nos constituye, el aspecto afectivo: los sentimientos y emociones, deseos bien conducidos, analizados gracias al correcto uso de la razón, actuando entonces con justicia, prudencia. Es un hecho que la mente no puede vivir sin el cuerpo, ni éste a su vez sin una mente, conectados ambos recíprocamente, como un bucle. Por este motivo hablamos de monismo, una sola realidad de mente-cuerpo conjunta. De este modo, los afectos corporales están unidos a los pensamientos, las ideas, y estos a su vez a los afectos del cuerpo. Si al cuerpo le llegan emociones agradables como resultado de ayudar, cooperar con otros miembros de nuestra especie y las demás especies que habitan el planeta, para un bien común, la mente las recordará, produciendo un sentimiento de alegría en el individuo, y se sumarán potencias, se estará en un buen estado mental y corporal.
¿Qué es la no razón/lo irracional?
Es por el contrario dejarse llevar por las emociones sin límite alguno, no considerar las consecuencias para con el resto de seres vivos, abriendo el abanico de los seres humanos, incluida la vida vegetal y animal, al bien del planeta en su totalidad. Se actuará así, sin razonar, atropelladamente, pasivamente al no saber dirigir bien nuestros deseos, inconscientemente, tomando al resto como medios en lugar de como fines en si mismos, por el impulso de querer cumplir ya X deseo a toda costa. La irracional prescinde de la razón. Quienes no se mueven con razón- afectiva y afectos/deseos-racionales, ambos conjuntamente, reflexionando. Estos difícilmente podrán encontrar buenos medios para llevar a cabo sus fines. Restarán potencias pues tenderán a dañar, herir a l@s demás, y quedarán registrados estos sentimientos, recordados en la mente, generando tristeza, soledad interna y externamente. Serán caprichos@s, egoístas,impulsiv@s, imprudentes.
En mi opinión, que no tiene porque ser compartida. Siguiendo a los filósofos Aristóteles y Spinoza. La razón es la facultad de repasar una y otra vez los medios de los que disponemos para alcanzar bienes, fines, alternativas, estudiarlas, compararlas, encontrar nuevas posibilidades, decidir unos frente a otros, aquellos que beneficien no solo al individuo, sino al conjunto, con un querer no solo beneficioso para un@, sino bueno para tod@s. Es decir, utilizar bien, adecuadamente ese pensamiento. El pensamiento es algo natural en la especie animal humana, por la extensión material que posee cualquier cuerpo físico unida al pensamiento en el modo humano. Aunque mantengo abierta la posibilidad de que otras especies animales posean conciencia y pensamiento, con prudencia natural, que trae consigo del mismo modo que ocurre con los humanos, la búsqueda de bienes, y de medios para lograrlos.
Es algo demostrado ya el que poseen inteligencia muchas especies animales no humanas. Sin embargo, aun no se ha estudiado en profundidad para poder hablar bien del tema, quedando pendiente este asunto. Aunque yo me situó en favor de esta investigación que pruebe aún más la potencialidad de dichos animales como subraya Alasdair MacIntyre. Es gracias al lado animal, el aspecto pre-lingüístico que poseemos, con sus instintos, y estímulos, respuestas, reacción, interacción que compartimos con los demás animales, el que podamos luego adquirir la capacidad de un lenguaje que nos permita deliberar en conjunto, buscar otras razones diferentes, que resulten buenas para desarrollarnos como una especie más. Incluso las interacciones están patentes en los miembros de especies no humanas, encontrándose la sociabilidad, necesitadas unas de otras y solidaridad entre ellas ¿Por qué iba el ser humano a no poseer tales cualidades también?
Si bien observamos en los seres humanos inclinaciones hacia pasiones negativas tales como ambición, egoísmo, luchar por el poder, la ley del más fuerte, riquezas, devorándose entre ellos como sostenía el filósofo británico Thomas Hobbes en su obra "Leviathan". Entonces, cabe preguntarse en base a la propia razón ¿Por qué no hallar otras razones naturales que sean positivas para nuestro futuro, mediante pasiones positivas: alegría, amor, amistad, solidaridad...
Por tanto desde esa identidad física animal afectiva que nunca abandonamos, la razón no es solamente algo mental, propia del mundo abstracto de las ideas separadas del mundo sensible, el de los sentidos, como pensaba Platón. Ésta (la razón) es una continuidad de lo natural, los atributos naturales que permanecen, luego está inclusiva en ella también la característica biológica "animal" que nos constituye, el aspecto afectivo: los sentimientos y emociones, deseos bien conducidos, analizados gracias al correcto uso de la razón, actuando entonces con justicia, prudencia. Es un hecho que la mente no puede vivir sin el cuerpo, ni éste a su vez sin una mente, conectados ambos recíprocamente, como un bucle. Por este motivo hablamos de monismo, una sola realidad de mente-cuerpo conjunta. De este modo, los afectos corporales están unidos a los pensamientos, las ideas, y estos a su vez a los afectos del cuerpo. Si al cuerpo le llegan emociones agradables como resultado de ayudar, cooperar con otros miembros de nuestra especie y las demás especies que habitan el planeta, para un bien común, la mente las recordará, produciendo un sentimiento de alegría en el individuo, y se sumarán potencias, se estará en un buen estado mental y corporal.
¿Qué es la no razón/lo irracional?
Es por el contrario dejarse llevar por las emociones sin límite alguno, no considerar las consecuencias para con el resto de seres vivos, abriendo el abanico de los seres humanos, incluida la vida vegetal y animal, al bien del planeta en su totalidad. Se actuará así, sin razonar, atropelladamente, pasivamente al no saber dirigir bien nuestros deseos, inconscientemente, tomando al resto como medios en lugar de como fines en si mismos, por el impulso de querer cumplir ya X deseo a toda costa. La irracional prescinde de la razón. Quienes no se mueven con razón- afectiva y afectos/deseos-racionales, ambos conjuntamente, reflexionando. Estos difícilmente podrán encontrar buenos medios para llevar a cabo sus fines. Restarán potencias pues tenderán a dañar, herir a l@s demás, y quedarán registrados estos sentimientos, recordados en la mente, generando tristeza, soledad interna y externamente. Serán caprichos@s, egoístas,impulsiv@s, imprudentes.
domingo, 2 de febrero de 2014
El valor de la Ciencia: El naturalismo: Las aportaciones de Spinoza
Sin ciencia no puede existir progreso... La humanidad necesita de la luz del conocimiento científico para descubrir, avanzar, alcanzar las estrellas. Ese recorrido, investigación deberá realizarse hacia un rumbo positivo, con movimiento y aumento de potencia. Imitando de este modo al universo, que se mueve buscando la conservación de toda forma ínfima de materia, los átomos que lo componen, el conjunto de partículas y moléculas de todos los cuerpos existentes: la naturaleza. Del mismo modo se buscará la conservación de existir por parte de los seres humanos que también se hallan dentro de las leyes del universo material, natural, así como que se preserven y protejan al resto de seres naturales, con quienes forman un continuo. La ciencia no puede rechazarse ni desaparecer, puesto que forma parte del mundo natural, y nosotros estamos en él. Aunque nos organicemos en sociedades del mismo modo que los animales forman grupos, manadas. No importa que adquiramos costumbres, hábitos, las leyes de la naturaleza permanecen, hay un "querer vivir y no morir básico". Por lo tanto la ciencia debería imitar al universo perteneciente siempre, y no buscar la destrucción y deterioro jamás, volviéndose contra ella misma. El conocimiento debe utilizarse siempre para el bien común, para la conservación de toda vida, todas las especies.
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